lunes, 31 de marzo de 2008
Para vos, Narda
Nunca fui muy experta en la cocina. Pero hoy me di cuenta que soy simplemente INUTIL. Saqué un huevo de la heladera y lo deje arriba de la mesa, me di vuelta para sacar mayonesa, cuando vuelvo a la mesa, escucho el débil ruidito de un huevito cayéndose sobre el pisito. No me rindo, pongo el aceite a calentar, y saco otro huevo, lo golpeo contra la cocina para que se rompa y bueno, se rompió, en serio , y chorreó toda la cocina. Saco el tercer y último huevo, lo golpeo con toda la delicadeza del universo y lo suelto en el aceite. Terminé comiendo un huevo frito, obviamente roto, y con pedazos gigantes de cáscara .
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